Marco filosófico-pedagógico

La Pedagogía Waldorf concibe al hombre como una unidad indisoluble físicoanímico- espiritual y en este principio basa todo el quehacer educativo. Considera lo anímico-espiritual como la esencia individual, única e irrepetible de cada ser humano y al cuerpo físico como su imagen e instrumento.

Parte de la hipótesis de que el ser humano no está determinado exclusivamente por la herencia y el entorno, sino, además, por la respuesta que desde su interior es capaz de realizar en forma única y personal respecto de las impresiones que recibe. El hombre al nacer es portador de un potencial de predisposiciones y capacidades que a lo largo de su vida pugnan por desarrollarse.

Desde una visión antropológica la Pedagogía Waldorf integra una concepción humana desde todas sus dimensiones, en íntima relación con el mundo; explica y fundamenta el desarrollo de los seres humanos según principios generales cognitivo-evolutivos que comprenden etapas de 7 años, denominados septenios.

En los dos primeros septenios y parte del tercero (hasta alrededor de los 16 años) el ser humano reconstruye en su propio desarrollo la evolución que la humanidad entera fue realizando a través de las diferentes etapas históricas, es decir, que conquista paulatinamente el nivel de conciencia adquirido por la humanidad.

Basada en la observación y en el conocimiento exhaustivo de las características evolutivas, la acción pedagógica habrá de promover, facilitar y maximizar el aprendizaje y dará respuesta a esos intereses, preguntas latentes y necesidades concretas. Al responder a la expectativa yacente en el educando, el aprendizaje adquiere carácter significativo.

La educación así entendida trasciende a la mera transmisión de conocimientos y se convierte en sustento del desarrollo integral del educando, y cuida que todo quehacer tienda a la formación de su voluntad, al cultivo de su sensibilidad y de su intelecto.

En consecuencia, la Pedagogía Waldorf organiza los contenidos curriculares en el tiempo y en el ritmo que considera adecuados a la situación evolutiva específica, cultivando con igual intensidad la ciencia, el arte, los valores morales y espirituales.

De este modo se intenta establecer una relación armónica entre el desarrollo y el aprendizaje, haciendo confluir la dinámica interna de la persona con la acción pedagógica directa, es decir, integrando los procesos de desarrollo individual con el aprendizaje de la experiencia humana culturalmente organizada.

La Pedagogía Waldorf pone especial atención para que en la enseñanza se encuentren entretejidos puntos de vista científicos y estético-artísticos junto con los aspectos relativos al respeto profundo y la admiración ante el mundo.

Fundamentos de la Pedagogía Waldorf:

  • Preservar la infancia a través del sano desarrollo, creando las condiciones necesarias para que este suceda.
  • Brindarle al niño lo que necesita para alimentar su vida física, anímica y espiritual, evitando la intelectualización precoz.
  • Buscar el desarrollo interior de la libertad para llegar en la madurez al juicio crítico.
  • Vivenciar lo artístico como herramienta de creación y adaptación al mundo globalizado de hoy.
  • Rescatar lo esencial y útil para el sano desarrollo del niño.

Nuestro proyecto educativo se basa en los principios básicos de la pedagogía
waldorf:

  • Favorecer el desarrollo integral del individuo.
    Responder a las necesidades propias de la etapa evolutiva del niño/joven.
    Despertar la individualidad de cada niño/joven, para así comprenderla y potenciarla.

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